No me gusta

15 marzo, 2010

Un día extraño en el Barbido.

La televisión está apagada, y el Barbas mira pasar a la gente al otro lado de la cristalera. En el bar sólo hay un hombre medio borracho, llamémosle Cliente borrachín,  que balbucea desde el fondo de la barra mientras termina su sol y sombra.

- No me gusta…  No me gusta la gente que se pone a hablar en las puertas de los sitios sin dejar entrar ni salir a los demás. No me gustan… Y sobretodo no me gustan los que se dan cuenta y no piden perdón. Esos son gentuza. Y no me gustan los periodistas deportivos. Son una panda de cobardes, oportunistas, pelotas, chistosos sin gracia, listillos y pelamonas… Alguno habrá que se salve, pero pocos… Y no me gustan los políticos, se podían juntar con los otros y dejarnos en paz a los demás. Seguro que se llevaban bien.  No me gusta la gente que te conoce y no te saluda. No me gustan los desconfiados, ni tampoco los desagradecidos.  No me gustan los que se creen que lo saben todo, ni la gente sin sentido del humor. No me gustan los que escriben comentarios en Internet para insultar al personal que no comparte sus opiniones. No me gusta… Y no me gusta la gente que escribe un blog de esos para decir las cosas que no le gustan… Para eso están los bares y los amigos ¿no Barbas?

Zorro y taimado

12 marzo, 2010

En el Barbido se habla de todo, no se crean…

La televisión emite un programa de estrenos cinematográficos, y anuncian la última de Wes Anderson:

Un cliente, llamémosle Cliente cinéfilo, le pide al Barbas una coca cola. Pero el Barbas sabe que el Cliente cinéfilo sólo quiere hablar de la película que vio ayer (probablemente descargada de Internet), y como siempre, le escuchará gustoso.

- Buenísima esa película. Le recomiendo que vaya a verla cuando la estrenen en los cines. Yo ya la he visto ¿sabe?. Bajada de Internet, lo reconozco. Pero cuando la estrenen, iré encantado a verla otra vez. Y no se crea, me daba un poco de pereza. Es de animación ¿sabe?. Y es curioso las cosas que le dan a uno pereza, porque me gustan todas las películas que ha hecho este tipo antes de esta, y me gustan las películas de animación… Pero esta me daba pereza. Me la pasó un amigo que se descarga un estreno tras otro. Ese sí que es un pirata, pero tal y como están los tiempos, si quieres ver cine, hay que ser un poco pirata… Y yo anoche quería ver otra, pero a mi chica le apetecía esta y… que maravilla. No le cuento de que va, porque es mejor que lo descubra usted mismo. Solo le digo que a mi me hizo pensar en lo difícil que es ser original hoy en día. En pleno debate tras lo de los Oscar, por lo de James Cameron y su exmujer, ya sabe, que tiene guasa que a pesar de  ganar ella, haya más gente que se sepa el culebrón de turno, antes que el nombre de la tipa. Bueno, pues resulta que también había nominada una película fabulosa, y más original que las otras dos juntas, y nadie hablaba de ella. La que vi ayer. Y digo original a pesar de estar basada en un cuento de Roald Dahl. Es que este Wes Anderson siempre consigue una cosa que me parece difcilísima. Te cuenta algo aparentemente disparatado y trivial, una comedia absurda ¿sabe?. Y al final sus películas no tienen nada de triviales. Los personajes son siempre unos frikis, y las situaciones que viven son absurdas en la superficie sí… pero son verdaderas en el fondo. Y son emocionantes. Ayer me identifiqué con un zorro ¿sabe?. Con un zorro taimado, como todos los zorros. Y fue genial. Una vez a un amigo mio que quiere hacer cine, un profesor le dijo que no sabía si era un zorro o un taimado, y se lo decía como algo malo. Yo creo que Wes Anderson es un zorro y un taimado, que en realidad es ser dos veces la misma cosa. Porque nos lleva por un lado cuando creemos que estamos en el otro. Como hacen los grandes contadores de historias. Como hacen los grandes cineastas…

Alguien interrumpe desde la mesa de al lado…

Ser una piña

11 marzo, 2010

Abren las puertas del Barbido.

Y claro, de lo primero que se habla en un bar, es de fútbol…

En la televisión, un resumen del partido Real Madrid-Olympique de Lyon. Tras la derrota del Madrid, Guti hace unas declaraciones a Telemadrid:

Un cliente, llamémosle Cliente madridista, le pide al Barbas un café con leche. Pero el Barbas sabe que el Cliente madridista sólo quiere hablar del partido de ayer y él, como siempre, le escuchará gustoso.

- Ayer pasó algo en el descanso, fijo. Seguro que hubo una rajada en el vestuario de alguno de los de siempre… Guti se queja de que no fueron un equipo y critica las individualidades. Pero es que ese tipo de juego en equipo no se consigue con rajadas, sino con tiempo. ¿Sabe lo que le digo? Lo que se consigue con rajadas es romper la piña que parecían el otro día contra el Sevilla y en el inicio del partido de ayer. Higuaín falla un gol, luego tira en vez de pasarle a Cristiano ¿y qué? Ese tipo de fallos no se solucionan con rajadas, sino con el apoyo de los compañeros. ¿Alguien vio que un compeñero animara a otro en la segunda parte?.  No señor.  Sólo caras largas. Contra el Sevilla no paraban de animarse unos a otros, fallasen o acertasen. Eran una piña, y eso es lo primero para ser un buen equipo. Ayer alguien se cargó la piña con una bronca en el descanso, como el día del Alcorcón, seguro. Y yo creo que Pellegrini tiene que quedarse por supuesto, hace falta tiempo para que las cosas salgan bien. Pero no debe permitir que nadie alce la voz en el vestuario excepto él, salvo que sea para animar y mostrar la confianza en el grupo, que es lo que debe hacer un capitán.

Alguien interrumpe desde el fondo de la barra…

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